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El poder de la Santidad: Santidad en la Familia

carayquinde

…Pero yo y mi casa serviremos a Jehovah. 

El MATRIMONIO ES UNA UNIÓN ESPIRITUAL. (Efesios 5:25-29.) “El elemento básico de todo matrimonio es el amor. Lo físico a veces no satisface por sí solo si no coincide con lo espiritual. Dios, por medio de Cristo, ha destinado que en él todas las cosas subsistan. (Colosenses 1:17.) El amor, aun siendo tan fuerte como para consolidar el matrimonio, puede fallecer si no recibe constantemente una renovación por medio de él que nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros”. EL MATRIMONO Y LA FAMILIA EN LA VIDA CRISTIANA por Guillermo Goff

La familia es santa porque fue instituida por Dios desde el principio de la creación y constituye la base de la sociedad y del pueblo de Dios. Dios te ha dado una familia para que viva en santidad. En esta cuarta semana del énfasis “El Poder de la Santidad” vamos a hablar de la santidad de la familia. Bienvenidos.

CONTEXTO DE JOSUÉ. El pueblo de Israel había salido de Egipto (1440 A.C.) y se dirigía hacia la tierra que Dios le había prometido a Abraham y su descendencia (Génesis 12.1-7;). El pueblo se rebeló al preferir creerle a los diez espías que no le creyeron a Dios (Números 14.1-19;). Jehová Dios les impidió entrar en la tierra prometida, relegándolos a vagar por el desierto hasta que murieran (Números 14.34;). Sólo Josué y Caleb con sus familias y los niños del resto del pueblo entrarían (Deuteronomio 1.34-40;). Aquí comienza el relato histórico del libro de Josué. Moisés murió sin entrar a la tierra prometida, en castigo a su desobediencia (Números 20.1-13;). Humanamente hablando, aquel gran hombre fue el que hizo que el pueblo llegara hasta ese punto de su historia y estuviera en el umbral de la tierra prometida.

¡Moisés fue único! Aparte de él, en la Biblia no dice que otro líder hablara cara a cara con Jehová (Éxodo 33:11; Deuteronomio 34:10;). Bajo su liderazgo, el pueblo fue liberado de la esclavitud de Egipto. Personalmente, él recibió la ley de Dios en el monte Sinaí, así como las instrucciones para construir el tabernáculo y los reglamentos para regular el sacerdocio (Éxodo 20–40;). Sin duda, esto debe haber preocupado sobremanera al pueblo de Israel. Tal vez se preguntaban unos a otros: “y ahora, ¿qué?” o: “ahora, ¿quién?”.

Como hemos visto, la muerte del gran Moisés no fue un accidente inesperado para Dios, ni un suceso que haya frustrado sus planes. Cuando Moisés golpeó la roca en Cades, Dios tuvo que decirle a él y a su hermano Aarón: “Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado” (Números 20:12).

Canaán, la tierra que heredaría el pueblo de Israel estaba habitada por un pueblo que no temía a Jehová Dios, adorando más bien a ídolos, como El, Baal y Astoret. Eran descendientes de Canaán, hijo de Cam, nieto de Noé (Génesis 9, 10.15-19). El politeísmo cananeo, que era de lo más degradado, corrompió moralmente al pueblo. En el culto de sus dioses, hombres y mujeres se prostituían a su antojo. Se ha dicho que en aquellos tiempos no había en el Medio Oriente una religión tan degenerada como la de Canaán. Según Levítico 18.25; la tierra estaba contaminada por las abominaciones practicadas por los cananeos, a quienes la tierra tuvo que vomitar (Levítico 20.22;). Jehová ordenó a Israel que exterminase a los cananeos (Éxodo 23.31–33; 34.11–17; Deuteronomio 7.2–4; 9.3).

LAS ÓRDENES DE DIOS A JOSUÉ (Josué 1.1-3, 8, 9) Fecha. Los acontecimientos descritos en el libro abarcan un período de más o menos 25 años, que fue el tiempo comprendido entre la muerte de Moisés y la de Josué, alrededor de 1400 a.C. Josué tenía 85 años al entrar en la tierra, por lo que tenía como 45 años cuando salió de Egipto. Dios le dijo: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1: 8-9; RVR60)


Al final del libro de Josué encontramos la tierra de Canaán ya dividida entre las tribus de Israel. Sólo faltaba que Rubén, Gad y Manasés volvieran a sus tierras a oriente del río Jordán.

JOSUÉ INVITA AL PUEBLO A CONSAGRARSE A DIOS (JOSUÉ 24.14-15:) “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”

¿Qué quería lograr Josué? Josué estaba haciendo una apelación al pueblo a fin de que tomaran una decisión que no fuera un sí pero no, sino un sí porque sí. ¿Cuán importante son las decisiones críticas de la vida?

Las decisiones que cambian el rumbo de la vida tienen que ser tomadas y tomadas en serio. No se puede ir por la vida con nuestros valores solamente a medias. Especialmente cuando hablamos de la relación con Dios jugamos a “todo o nada”, o “tómalo o déjalo”. Josué expuso las opciones con toda claridad. “Escogeos hoy a quién sirváis” (v. 15). La opción era servir a Jehovah o servir a los dioses de la región. Josué se puso al frente como ejemplo. “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” Como un hombre íntegro y con el aval del respaldo de toda su familia, anuncia delante de toda su decisión. Josué ante que ser el líder de Israel era el líder espiritual de su familia. El estaba diciendo mi familia vivirá apartada para Dios, será Santa, vivirá en santidad.

El desafió de Josué es el mismo que demanda Dios a través de las edades. Que mi casa, mi hogar, mi familia viva en santidad.

¿CÓMO PUEDE LA FAMILIA VIVIR EN SANTIDAD EN NUESTOS DIAS?

Quiero presentar en esta mañana algunas indicaciones de cómo lograrlo.

SANTIDAD EN LA COMUNICACIÓN Esto sabéis, mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira; Santiago 1:19; Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto. Proverbios 18:21; El que retiene sus palabras tiene conocimiento, y el de espíritu sereno es hombre entendido. Proverbios 17:27;

En cierta oportunidad escuche decir a un pastor: “El matrimonio es la única guerra donde los enemigos duerme juntos” Alguien agregó “y el diablo en medio”

Hemos escuchado que la mujer como promedio necesita hablar treinta y cinco mil palabras por día, el hombre solo veinticinco mil. En un hogar común en nuestro medio, el hombre va al trabajo y cuando regresa ya ha utilizado la cantidad de palabras del día, mientras que la mujer que quedó en casa tiene el repertorio completo, deseosa de compartir con su esposo todos acontecimientos del día desde la A hasta la Z. El hombre regresa cansado del trabajo esperando comer, ver tv. Y luego dormir con su esposa. No querrá hablar, la mujer nota aquello y poco a poco se pierde la comunicación, y cuando esta hay solo es para presentar los problemas del diario vivir llevando a estallar el conflicto. Cuando el problema estalla, por lo general la mujer le pasa al esposo la factura de todos los problemas del presente y del pasado que ha callado. Se pierde la comunicación, llegan los insultos, las ofensas. La comunicación es entonces desagradable, se pierde el respeto, no se valora al cónyuge. Los pasajes de la Biblia que leímos nos enseñan que la comunicación debe ser santa. Pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira. En la comunicación debe imperar el respeto, el valorar al cónyuge, no utilizar palabras groseras, gestos, ademanes hirientes. Una comunicación donde Cristo Jesús este presente para que sea de edificación en el diario trajinar de la familia mientras este aquí en la tierra. En otras palabras la Comunicación debe ser santa.

SANTIDAD EN LA RELACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS. EFESIOS 6: 1-4; La Biblia nos enseña a instruir al niño en la palabra desde pequeño: Proverbios 22:6 dice: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” La ley de Dios enseña a No provocarlos a ira a los hijos. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos”, Efesios 6:4; “Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.” Colosenses 3:21;

Así mismo la Biblia enseña a los hijos a tratar con el debido respeto y estima a los padres. Efesios 6:1-3;

Este mandamiento es tan importante no sólo para el Antiguo Testamento. En el Nuevo Jesús mismo habla y defiende los derechos de los padres para con sus hijos y condena la evasión de este principio, Mateo 15:4; Pablo dice que este es el primer mandamiento con promesa: Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. «Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra.» Efesios 6:1-2.

Respeta a tus padres. La Biblia es muy enfática y muy dura en cuanto a aquellos que les faltan al respeto a los padres: “Quien insulte a su padre o a su madre, será condenado a muerte”. Éxodo 21:17; Oye hijo mío, la instrucción de tu padre y no desprecies la dirección de tu madre… Proverbios 1:8; Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. Proverbios 23:22.

III SANTIDAD EN LA RELACIÓN MARITAL.

A – Santidad en el trato entre esposos. Efesios 5: 21; (Como puede haber Santidad si se acuestan peleados). Efesios 4:26;

B – Santidad en la vida conyugal 1 Corintios 7: 1-5; Hebreos 13:4; No debe haber ni siquiera en la imaginación una tercera persona. No a las telenovelas que promocionan el adulterio y la fornicación, recordemos que la Biblia enfáticamente dice que los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios, no trate de argumentar en contra de estas enseñanzas, no a la pornografía.

C – SANTIDAD COMO ESTILO DE VIDA EN LA FAMILIA. Para que haya santidad en la familia debe, practicarse el devocional. (Altar familiar) Josué 1:8;

EL ALTAR FAMILIAR ¿POR QUÉ CELEBRARLO? “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablaras de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” En  Deuteronomio 6:6-7; El hermano Billy Graham escribe: “Siete razones por las que se debe celebrar un altar familiar” o (Devocional cristiano)

1. Une la vida hogareña y pone la fe en lugar de la desavenencia.

2.    Da al grupo familiar un sentido de la presencia de Dios.

3.    Muestra a los niños que Dios es importante para el vivir de cada día y no solo un ser que adora los domingos.

4. Da a los miembros de la familia una oportunidad para el examen de conciencia y la confesión de los pecados.

5.    Fortalece a los miembros de la familia para las tareas y responsabilidades que van a afrontar durante el día.

6.    Nos aísla contra las ofensas y desacuerdos que puedan ocurrir en el trascurso del día

7.    Complemente el trabajo de la iglesia y hace de nuestro hogar un santuario donde se honra a Cristo.

LA RESPUESTA DEL PUEBLO A JOSUÉ (JOSUÉ 24.16-18, 23, 24)

“Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses; porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos. Y Jehová arrojó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.” (Josué 24.16-18, RVR60)

“Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.” (Josué 24.23, RVR60) “Y el pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos, y a su voz obedeceremos.” (Josué 24.24, RVR60) “¡No, sino que a Jehová serviremos!” (v. 21). El pueblo ratificó su decisión.

CONCLUSIÓN. Dios nos llama a ser personas ejemplares que encarnan los valores cristianos y que muestran un camino más excelente Que hagan de su familia un altar para a dorar a Dios. Una familia santa. La decisión es radical: rechazar al dios falso y servir al Dios vivo (24.23). Hace un año aproximadamente muchos de nosotros firmamos una resolución para asumir un mayor compromiso con nuestras familias delante de Dios, hoy nos llama a dar un paso más, a vivir en santidad como familia. Esta listo para presentar a su familia y hacer individualmente un compromiso con Dios, estamos como familia listos para hacer esta decisión. “Sin santidad nadie verá al Señor”

Pastor Jhonny Quinde Ávila

El  Lcdo. Jhonny H. Quinde Ávila  es  el actual pastor de la Primera Iglesia Bautista de la ciudad de Milagro – Guayas Ecuador.  www.facebook.com/primera.bautistademilagro