/Cuidando La Iglesia del Señor : Velando por la sana Doctrina de la Iglesia


Cuidando La Iglesia del Señor : Velando por la sana Doctrina de la Iglesia

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VELANDO POR LA SANA DOCTRINA DE LA IGLESIA

1 Timoteo 1:3‑7; 4:1-5; 6:3-5; 6:20, 21;

Dios les bendiga, bienvenidos cada uno de ustedes amados hermanos, a las vistas que tenemos le saludamos y le damos una cordial bienvenida. El día de hoy estamos iniciando una nueva serie de cuatro temas “Cuidando la Iglesia del Señor” Basado en la primera carta del apóstol San Pablo a Timoteo donde encontramos el gran amor y la sana preocupación del gran Apóstol por la salud espiritual de las iglesia. Estoy seguro que todos vamos a ser edificados.

Introducción. TIMOTEO (temeroso de Dios). Hijo espiritual de Pablo 1 Timoteo 1:2; 2 Timoteo 1:2; más tarde compañero de viajes del Apóstol y su representante oficial. Su carácter era una mezcla de amabilidad y fidelidad, a pesar de una timidez natural. Uno debe leer Filipenses 2:19-22; para saber cuán elevada estima el Apóstol tenía hacia su joven amigo. Ninguno de los compañeros de Pablo es mencionado tan a menudo, y está con él tan constantemente, como Timoteo. Que esta relación era de una naturaleza perdurable surge con claridad de 2 Timoteo 4:9, 21; Pablo sabía que podía contar con Timoteo. El era la clase de persona que, a pesar de su juventud 1 Timoteo 4:12; su reserva y timidez natural 1 Corintios 16:10; 2 Timoteo 1:7 y sus frecuentes enfermedades (1 Timoteo 5:23), estaba dispuesto a dejar su hogar para acompañar al Apóstol en viajes peligrosos, ser enviado en misiones difíciles y permanecer hasta el fin como un siervo fiel de Cristo.

Timoteo es mencionado por primera vez en Hechos 16:1, pudiendo deducirse de este texto que él vivía en Listra (Hechos 20:4). Era hijo de un matrimonio mixto: tenía un padre griego, pagano, y una devota madre judía, Eunice Hechos 16:1; 2 Timoteo 1:5). Desde los días de su infancia Timoteo había sido instruido en las Sagradas Escrituras del AT (2 Timoteo 3:15). Su abuela Loida y su madre Eunice le habían criado como devotas israelitas (2 Timoteo 1:5). En el primer viaje misionero de Pablo los tres llegaron a ser seguidores de Cristo. Timoteo supo de las persecuciones y sufrimientos que los misioneros (Pablo y Bernabé) habían experimentado en ese primer viaje (2 Timoteo 3:11), aun antes de unirse a Pablo en trabajo misionero activo. Timoteo fue ordenado por los ancianos, Pablo mismo tomó parte en esta solemne imposición de manos (1 Timoteo 4:14).

CARTAS PERSONALES 1 y 2 Timoteo y Tito siempre se ha considerado que for­maban un grupo aparte de cartas, diferentes de las otras de Pablo. La diferencia que está más a la vista es que, juntamente con la pequeña carta a Filemón, se les escribieron a personas, mientras que todas las otras cartas paulinas iban dirigidas a iglesias.

CARTAS ECLESIÁSTICAS. Pero muy pronto se empezó a ver que, aunque estas son cartas personales y privadas, tienen un significado y una impor­tancia muy por encima de la situación inmediata. En 1 Timoteo 3:15 se expresa su objetivo: Pablo le dice a Timoteo que le escribe «para que sepas cómo debe uno comportarse en la Casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo.» Estas cartas conocidas también como cartas pastorales porque ofrecen instrucciones y orientación en relación con el cuidado y la protección de las iglesias. Las tres cartas se centran en la vida de la iglesia, además de los requisitos y las responsabilidades del liderazgo. La necesidad de una doctrina sana y de una vida de piedad son temas que se repiten a lo largo de estas tres cartas escritas por Pablo. Las enseñanzas de esta serie estarán basadas en primera carta a Timoteo.

AUTOR. Esta carta afirma en el primer versículo que el Apóstol Pablo es el autor.


FECHA. Entre el año 62 y el 66 después de su encarcelamiento en Roma, cuando volvió a cumplir actividades Evangelísticas.

ERROR Y HEREJÍA 1 Timoteo 1:3‑7; Este pasaje nos coloca cara a cara con dos de sus grandes características. Trataba de leyendas (fabulas) improductivas y genealogías interminables. Estas dos cosas no eran peculiares de esta herejía, sino estaban profundamente enraizadas en el pensamiento del mundo antiguo. Primero, las leyendas (fabulas) improductivas. Una de las caracterís­ticas del mundo antiguo era que los poetas, y aun los histo­riadores, se deleitaban en desarrollar historias románticas y ficticias sobre la fundación de ciudades y familias. Hablaban de algún dios que había venido a la tierra y fundado la ciudad, o tomado en matrimonio a alguna joven mortal y creado una familia. El mundo antiguo estaba lleno de historias por el estilo. Segundo, las genealogías interminables. El mundo antiguo tenía verdadera pasión por las genealogías. Podemos ver esto hasta en el Antiguo Testamento, con sus capítulos de nombres, y en el Nuevo Testamento con las genealogías de Jesús que se encuentran en los evangelios de Mateo y Lucas. Las genealogías eran una amenaza para la tradición judía. Para los judíos no había libro en el mundo que se pudiera comparar con el Antiguo Testamento. Sus investigadores se pasaban la vida estudiándolo y exponiéndolo. Puede ser que eso fuera lo que Pablo tuviera en mente. Puede que estuviera diciendo: «Cuando deberíais estar trabajando en la vida cristiana, estáis elaborando biografías y genealogías imaginarias. Estáis perdiendo el tiempo en curiosidades ele­gantes, cuando deberíais dedicaros a vivir íntimamente la vida cristiana.»

LA NATURALEZA DE LAS AMENAZAS 4:1-5; Aquí hay otra predicción acerca de los falsos maestros que van a venir en los últimos tiempos. Notamos primero que el Espíritu es el revelador de ellos (1). El trae a la mente las enseñanzas de Jesús, Mar. 13:22). Pablo mismo había sido previamente conducido por el Espíritu para anticipar a los falsos maestros, 2 Tes. 2:1–12). Pablo conecta la enseñanza opuesta con espíritus engañosos y demonios, y establece en la manera más clara posible el contraste entre el Espíritu mencionado en 3:16 y 4:1 y la actividad satánica descripta luego.

LO QUE SE DICE ACERCA DE LA FALSA ENSEÑANZA AQUÍ ES TRIPLE (VV. 2, 3). Primero, viene a través de agentes hipócritas. Están propagando falsedad en lugar de verdad, aunque la sugerencia es que creen que están promocionando la verdad. Sus conciencias están tan endurecidas que ya no pueden distinguir entre las dos. La segunda característica es la prohibición del matrimonio, y la tercera es la insistencia en la restricción de ciertos alimentos. Estas características eran comunes entre los grupos que exaltaban el valor de la abstinencia como un medio de salvación. La respuesta que Pablo les da es un reproche positivo a aquellos que rechazan lo que Dios ha establecido. El matrimonio es una ordenanza de Dios y los alimentos son provistos por el Creador. Los creyentes deberían recibirlos con todo agradecimiento (v. 4). Hay una armonía con el requisito judío de que antes de comer alimento debería haber una bendición.

Uno de los peligros era gnosticismo, este no era solamente intelectual. Tenía serias consecuencias morales y éticas. Debemos recordar que su creencia básica era que la materia era esencialmente mala, y solo el espíritu era bueno. Aquello producía dos resul­tados opuestos.

1) Si la materia es esencialmente mala, el cuerpo también lo es; y hay que despreciar y humillar el cuerpo. Por tanto, el gnosticismo podía conducir a un ascetismo riguroso. Prohibía casarse, establecía severas leyes alimentarias, porque había que supri­mir las necesidades del cuerpo en la medida de lo posible. (1 Timoteo 4:3). La respuesta a esas personas es que todo lo que Dios ha creado es bueno y se ha de recibir con acción de gracias (1 Timoteo 4:4). Los gnósticos consideraban la creación una cosa mala, la obra de un dios malo; el Cristianismo considera la creación una cosa noble, el don de un Dios bueno. El cristiano vive en un mundo en el que todas las cosas son puras; el gnóstico vivía en un mundo en el que todo era inmundo (Tito 1:15).

2) Pero el gnosticismo (Algunos de ellos) podía conducir a la actitud ética totalmente opuesta. Si el cuerpo es malo, no importa lo que se haga con él. Por tanto, se le puede permitir que sacie sus apetitos. Tales cosas no tienen ninguna importancia. Por tanto, uno puede usar su cuerpo de la manera más licenciosa, porque todo es exactamente lo mismo. Así es que las Epístolas Pastorales hablan de los que descarrían a mujeres débiles hasta que están cargadas de pecado y son víctimas de toda clase de concupiscencias (2 Timoteo 3:6). Tales hombres profesan conocer a Dios, pero Le niegan con sus obras (Tito 1:16). Usaban sus creencias religiosas como licencia para la peor inmoralidad.

3) El gnosticismo tenía todavía otra consecuencia. El cristiano cree en la resurrección del cuerpo, siempre se ha creído que, después de la resurrec­ción, una persona tendría un cuerpo espiritual provisto por Dios. Pablo trata de toda esta cuestión en 1 Corintios 15. Los gnósticos mantenían que no hay tal cosa como la resurrección del cuerpo (2 Timoteo 2:18). Después de la muerte una persona sería una especie de fantasma desencarnado. La diferencia básica está en que los gnósticos esperaban la destrucción del cuerpo; los cristianos creen en su redención. Los gnósticos creían en lo que llamarían la salvación del alma; los cristianos creemos en la salvación de toda la persona.

ACERCA DE LOS FALSOS MAESTROS 6:3-5; Pablo no puede dejar de considerar el caso de aquellos que están llevando por mal camino a otros, y regresa al tema aquí. Entiende que había una clara división entre lo que es falso y lo que es sano. Su descripción de los falsos maestros es específica: son vanidosos, les falta comprensión, tienen un malsano interés en controversias, y son completamente maliciosos en su hablar y en sus actitudes (v. 4). Lo que dice ilustra un principio universal: maestros sin comprensión o calibre moral adecuados probablemente no mantendrán una sana doctrina. Más todavía, donde la piedad se considera como un medio de ganancia financiera nunca conducirá a la verdad. (Podemos ver en estos tiempos grupos que utilizan la Biblia y sus enseñanzas solo para atraer dinero para sus “ministerio”)

LA MENTALIDAD DEL HEREJE. Del estudio de esta carta se distinguen cinco características del hereje peligroso.

Lo que le mueve es el deseo de lo novedoso. Es como el que tiene que ir a la última moda, y experimentar la última novedad. Desprecia las cosas antiguas por la sencilla razón de que lo son, y desea cosas nuevas nada más que por serlo. El Cristianismo ha tenido siempre el problema de presentar la verdad antigua de una manera nueva. La verdad no cambia;

Exalta la mente a expensas del corazón. Su concepción de la religión es que es especulación y no experiencia.

Se dedica a la discusión en lugar de a la acción. Está más interesado en la discusión rebuscada que en la edifica­ción efectiva de la fe.

La mueve la arrogancia y no la humildad. Mira por encima del hombro despectivamente a la gente sencilla que no puede seguir sus vuelos de especulación intelectual.

Es culpable de dogmatismo sin conocimiento. No sabe realmente de lo que está hablando, ni entiende realmente el sig­nificado de las cosas sobre las que dogmatiza.

LA MENTALIDAD DEL PENSADOR CRISTIANO. De la misma manera que estos pasajes traza el retrato del pensador que causa problemas en la Iglesia, también lo traza del verdadero pensador cristiano. También él tiene cinco ca­racterísticas.

Su pensamiento se basa en la fe. La fe quiere decir tomarle a Dios la palabra. Quiere decir creer que Dios es como Jesús nos los ha presentado. Es decir: parte de la base de que Jesucristo nos ha dado la plena revelación de Dios.

Su pensamiento está motivado por el amor. Lo que Pablo se propone por encima de todo es producir amor. El pensar con amor siempre nos librará de ciertas cosas. Nos librará de pensar arrogantemente. Nos librará de pensar des­pectivamente. Nos librará de condenar, ya sea aquello con lo que no estamos de acuerdo, o lo que no entendemos.

Su pensamiento procede de un corazón puro. En el corazón del pensador cristiano no existe el deseo de demostrar lo inteligente que es, ni de ganar una victoria puramente polémica, ni de demostrar la ignorancia del oponente. Su único deseo es ayudar e iluminar y guiar hacia Dios.

Su pensamiento viene de una buena conciencia. Tener una buena conciencia es poder mirar a la cara el conocimiento que uno no comparte con nadie más que consigo mismo, y no avergonzarse. Emerson comentaba de Séneca que decía las cosas más encantadoras, pero sin tener derecho a decirlas. El pensador cristiano es aquel cuyos pensamientos y cuyas acciones le dan derecho a hablar y esa es la prueba más definitiva de todas.

El pensador cristiano es la persona de fe auténtica. La frase quiere decir literalmente una fe en la que no hay hipocre­sía. Eso quiere decir sencillamente que la gran característica del pensador cristiano es la sinceridad. Es sincero tanto en su deseo de encontrar la verdad como en el de comunicarla.

PALABRAS FINALES A TIMOTEO 6:20, 21; A Timoteo se le ha encomendado ya el guardar lo que se le había confiado. Pablo evidentemente siente que esto es de tal importancia que debe subrayarlo. De nuevo le advierte contra el envolverse con la falsa enseñanza. Las palabras falsamente llamada ciencia pueden recordarnos la pretensión de los maestros de poseer un “conocimiento” especial en la misma manera que los gnósticos tardíos. El hecho de que Pablo describa la falsa enseñanza como una desviación de la fe muestra que era definitivamente un falso sendero.

El Lcdo. Jhonny H. Quinde Ávila es el actual pastor de la Primera Iglesia Bautista de la ciudad de Milagro – Guayas Ecuador. www.facebook.com/primera.bautistademilagro