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Instrucciones para el buen vivir 2

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INTRODUCCIÓN Una vez más bienvenidos amados hermanos y amigos que nos visitan, esta es la segunda predicación de la serie “instrucciones del buen vivir” que comenzamos la semana pasada. Estamos estudiando los 10 mandamientos dados a Moisés por Dios, a los hijos de Israel y a cada uno de nosotros. Estos mandamientos tienen la intención de guiarnos hacia una vida santa y como resultado de ellos, experimentar una vida de gozo pleno, el  buen vivir. Dios nos ha dado los mandamientos para evitar que caigamos en las trampas de esta vida que  puedan dañar o destruir nuestras vidas. La semana pasada reflexionábamos en el primer mandamiento que nos advertía de tener a otra persona o cosa más importante, más influyente en nuestras vidas que Dios. Bueno, pues en este segundo mandamiento encontramos mayor dirección. No solamente se nos prohíbe adorar a otros dioses, sino se nos ordena adorar al verdadero Dios de la manera correcta.

Adoracion (heb., shahah, inclinarse, postrarse; gr., proskyneo, postrarse, reverenciar).El honor, reverencia y homenaje dado a seres o poderes superiores, sean hombres, ángeles o Dios. Cuando se rinde a Dios, la adoración implica un reconocimiento de las perfecciones divinas.

CÓMO ENTENDER EL SEGUNDO MANDAMIENTO

El segundo mandamiento dice directamente: “No te harás imagen,  ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo,  ni abajo en la tierra,  ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas,  ni las honrarás;  porque yo soy Jehová tu Dios,  fuerte,  celoso,  que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,  y hago misericordia a millares,  a los que me aman y guardan mis mandamientos”. Éxodo 20:4-6;

Cuando vemos el segundo mandamiento a la luz del primero, vemos que no solamente se nos dice que no adoremos ídolos, sino que también debemos evitar todo aquello que estorbe o dificulte nuestra adoración del verdadero Dios. El texto nos manda que evitemos una representación gráfica de Dios. A simple vista, parece que Dios está haciendo una tormenta en un vaso de agua. Pero no es así.

En el mismo momento que Dios le estaba dando la ley a Moisés el pueblo estaba haciendo una imagen para adorarla el becerro de oro.   Éxodo 32:1 Conocemos el resultado que tuvieron los que adoraron a esa imagen falsa de Dios  Éxodo 32:30-31,35 

¿Por qué no es beneficioso orar a estatuas, imágenes aunque sean religiosas?  Salmos 115:4-9   Jeremías 10: 1-5;  Isaías 44:9-20;

Consideremos dos razones de esta prohibición.

La primera es que las imágenes enseñan mentiras. Hab. 2.18; Rom. 1:25 Si uno quiere conocer, amar, servir y adorar al verdadero Creador del universo, entonces sólo hay una manera segura de no equivocarse: ir a las Escrituras para encontrar la revelación que él ha hecho de sí mismo. Es por eso que cada imagen o representación de Dios es una mentira acerca de Él, porque enseña mentiras acerca de Él.

El problema principal y más grave relacionado con la mentira es que las imágenes son una deshonra a Dios porque  pervierten su gloria. La razón central de la prohibición de las imágenes para representar a Dios es que inevitablemente ocultan toda la verdad, la santidad y la perfección de la belleza de aquel a quien representan. Dios es tan grandioso, tan majestuoso, tan brillante, tan puro, tan fascinante que tan pronto se intenta dibujar algún trazo de su rostro divino o de su presencia, corremos el riesgo seguro de pasar por alto una multitud de aspectos de Dios que queramos comunicar. Es por eso que cualquier imagen de Dios lo presenta a Él incompleto, y de esta manera hace que la imagen sea también incorrecta y falsa. No hay nada en toda la creación fuera de Dios con lo cual se lo pueda representar.

Entonces las imágenes mienten porque limitan a Dios quitándole sus atributos; mienten porque distorsionan su carácter pues lo deforman; y en tercer lugar mienten porque oscurecen la verdad de Dios. Ocultan al verdadero Dios en lugar de revelarlo. Mienten porque -peor aún- lo encapsulan en un pedazo de yeso y dan la idea de que puede ser controlado, manipulado y manejado por los hombres. Recordemos que Satanás es el padre de la mentira que quiere que la gente piense en Dios que sea fácil y cómodo de manejar y de creer en él.

Una segunda razón es que las imágenes de Dios violan su trascendencia. Decir que Dios es trascendente es decir que Dios está mucho más allá de nosotros; más allá de nuestra comprensión. Es decir que su presencia rebasa infinitamente nuestra presencia. Dios es infinito; no está limitado por el tiempo y por ello prohíbe que sea representado por cosas finitas, pues lo ofende y lo pone en el mismo nivel de las criaturas, lo cual constituye una grave ofensa. Tener una imagen de Dios es cambiar su gloria, lo cual es una blasfemia.  Romanos. 1:21-23

Entonces, no sólo hacer sino concebir imágenes de Dios es en sí mismo un acto pecaminoso. Corrompe su majestad, su gloria y se le imagina como no es.

LAS IMÁGENES MENTALES DE DIOS

No todas las imágenes falsas de Dios están en los templos católicos o paganos: también existen en las mentes y en los corazones de la gente incrédula. Se tratan de las imágenes mentales de Dios, que hoy llegan a ser igualmente de peligrosas y perversas como las imágenes de madera, metal o yeso. Son imágenes que también dirigen nuestras actividades, nuestros planes, nuestra manera de ser.

Por ejemplo: Algunos dicen: “me gusta pensar en Dios como el Arquitecto del universo”, o “No me gusta pensar en Dios como un juez; prefiero pensar en Dios como un padre amoroso”. Otros tienen la idea de que Dios es como un viejito que sólo mira resignado las travesuras de sus criaturas sin poder hacer nada. Creen que Dios no es justo que castiga la maldad. Sólo miran los aspectos agradables de Dios, y evitan aquellos que cuestionan su entrega y devoción a él.

Por su parte, los jóvenes creen que Dios es un policía espacial que no le gusta que se diviertan y que está esperando la primera oportunidad para castigar a los que se portan mal. Otros creen que Dios es el genio de la lámpara maravillosa, al cual basta con una sencilla frotada de oración para que nos cumpla todos nuestros caprichos. Dios se convierte en su mayordomo que le trae cuanta cosa se le antoje.

Otros creen que Dios trabaja como los doctores de guardia en los hospitales o los bomberos en la estación: sólo están para cualquier emergencia. Mientras no haya nada grave, mientras tienen trabajo, o están bien de salud no se les llama; cuando su relación con sus hijos o sus esposos va regularmente no se molestan en acudir a Dios; pero cuando las cosas se salen de control y entra la desesperación, entonces llaman al 911 para las emergencias. Pero tan pronto como se acaba el peligro, ya no lo necesitan.

Todo lo que dijimos acerca del error y la necedad de las imágenes materiales de Dios son igualmente aplicables a las imágenes mentales que mucha gente tiene. Nuestro deber consiste en obtener un concepto adecuado acerca de Dios para vivir conforme a su naturaleza. Estudie la Biblia. Jesús dijo: ustedes escudriñan las Escrituras porque en ellas les parece que tienen la vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí. También dijo que conocer a Jesús es ver al Padre. Entonces, en lugar de seguir con esas ideas distorsionadas de Dios, debería esforzarse por conocer al verdadero Dios. De lo contrario, usted estará adorando y sirviendo a un dios totalmente diferente al de la Biblia.

PORQUÉ DEBEMOS OBEDECER ESTE MANDAMIENTO?

1. Porque Dios es celoso (vs. 5)

Estas palabras nos sorprenden, porque estamos acostumbrados a ver el celo como una característica negativa. Cuando decimos que una persona es celosa, pensamos en alguien que le hace la vida imposible a otra. Pero cuando se usa esta palabra en relación con Dios, sirve para describir lo profundo de los sentimientos de Dios hacia nosotros. Dios es celoso en proteger su honor. Dios nos ama. Cuando le damos nuestra atención a otra cosa, él se ofende. Su amor no está basado en su inseguridad, sino en su amor por nosotros.

2. La desobediencia trae consecuencias para nuestros hijos. (v.5)

Otra vez, estas palabras nos dan problema. Parece que Dios tiene la intención de castigar a los hijos por las cosas malas que los padres hacen y decimos que eso es injusto. Y para complicarlo, Ezequiel 18 dice que el hijo no llevará el castigo de sus padres. Sin embargo, el mensaje de Éxodo es que Dios castiga la maldad de los hijos que siguen a sus padres en sus malas obras. En la misma manera, Dios hace misericordia a aquellos hijos que se apartan de la maldad de sus padres (vs.6)

Un hogar donde la adoración no es la correcta y no es una prioridad,  donde a Dios no  se le da el primer  lugar, un hogar donde la fe está separada de la vida diaria. Los hijos Aprenderán a: Condenar, Pelear, Ser tímido, Sentirse culpable, Vivir con desconfianza,  actuaran sin fe y sin  justicia.

Dios castigará a los hijos de aquellos que desobedecen porque lo más probable es que ellos vayan a caminar en los mismos pasos de sus padres. Pero lo opuesto es verdad. Aquellos que sean fieles traerán bendición a sus hijos dándoles un gran ejemplo por seguir.

DIOS QUIERE QUE LE ADOREMOS A ÉL, Y SÓLO A ÉL

Dios busca a verdaderos adoradores, Juan. 4:24. El punto principal de este versículo es que Dios quiere encontrar a cierta clase de adoradores. Dios busca a personas que estarán dispuestas a adorarle “en espíritu y en verdad”.

En Romanos. 1:20 el apóstol Pablo indica que Dios se nos ha revelado a través de la creación, o sea, “por medio de las cosas hechas” para que deseemos adorarle. Cuando uno analiza cuidadosamente la gran complejidad del universo y de la vida, notará indicios muy claros de orden y de diseño. Los planetas del sistema solar, el cuerpo humano, y hasta las criaturas más pequeñas funcionan como máquinas muy precisas. Todas estas cosas apuntan a un Arquitecto Maestro.

¿Por qué Dios se ha esforzado por dejar sus huellas por todo el universo? ¡Porque quiere que el hombre le busque y le adore!   Sin embargo, fíjense en lo que ha pasado, “Pues habiendo conocido a Dios,  no le glorificaron como a Dios,  ni le dieron gracias,  sino que se envanecieron en sus razonamientos,  y su necio corazón fue entenebrecido.   Profesando ser sabios,  se hicieron necios,   y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,  de aves,  de cuadrúpedos y de reptiles.   Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia,  en las concupiscencias de sus  corazones,  de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira,  honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador,  el cual es bendito por los siglos.  Amén.  Romanos. 1:21-25. ¡Dios quiere que el hombre adore al Creador pero en vez de esto el hombre casi siempre ha querido adorar a lo creado! El hombre adora a dioses de su propio invento e imaginación, adora a otros hombres, adora a los cuerpos celestiales, adora a los animales, adora a las imágenes y, a veces, se adora a sí mismo.

Lo mínimo que podemos hacer es darle la adoración debida. Salmo. 29:2 dice: “Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; adorad a Jehová en la hermosura de la santidad“. ¿Qué es lo que Dios pide de nosotros? La gloria (adoración) debida.

Dios no quiere compartir su alabanza con ningún hombre, animal, o cosa. Isaías. 42:8 dice: “Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas”. Dios no quiere que le adoremos a través de las imágenes porque es Dios “celoso” (Éx. 20:4,5), es decir, no quiere compartir su alabanza con ningún hombre u otra cosa creada.

Adorar a Dios de la manera correcta lo reflejamos aun con nuestra actitud en su casa de oración, cuando venimos para adorarle. Lamentablemente vemos creyentes con poca reverencia en la casa del Señor, ejemplos de ello cuando los píes se los ubica en los asientos delanteros, cuando se escribe en los asientos, cuando el celular lo mantiene encendido y suena ocasionando molestia a los presentes,  cuando los jóvenes pasan masticando chicle, o escribiendo en sus celulares,  también cuando se usa ropa inapropiada en la casa del señor. Y que diremos cuando en medio de la alabanza o predicación  están conversando, esto y mucho más refleja que  quien tal hace estas cosas no está adorando a Dios de la manera correcta.

CONCLUSIÓN. La vida es dura y es por eso que necesitamos conocer a Dios y adorarle de la manera correcta.  Cuando el doctor nos da malas noticias,  Cuando llegan varios gastos inesperados a la vez,  Cuando uno de los cónyuges dice que se va del hogar, Cuando un chisme destruye su reputación,  Cuando cometemos un grave error que afecta otras personas,  Cuando la educación de los hijos se convierte en un dolor de cabeza, Es aquí cuando los dioses de nuestra imaginación muestran que no nos sirven para nada.

Cuando limitamos a Dios por un concepto inadecuado de él, también limitamos los recursos que necesitamos en tiempos de prueba. Nosotros mismos nos alejamos de él. Que nuestra esperanza no esté fundada en ideas falsas de Dios, ya sea de madera, de metales o de ideas supersticiosas. Nuestra esperanza es encuentra en el Señor y solamente en él.

¿Qué clase de adoración ofrece USTED a Dios? Dios busca a verdaderos adoradores. ¿Es Usted uno de ellos? Si es así, le toca buscarle a Dios (Hch. 17:27) y obedecerle para que sea salvo. Para vivir bien débenos conocer a Dios y adorarle de la manera correcta Amen.

El  Lcdo. Jhonny H. Quinde Ávila  es  el actual pastor de la Primera Iglesia Bautista de la ciudad de Milagro – Guayas Ecuador.  www.facebook.com/primera.bautistademilagro