/La Biblia y la Salvación del Hombre


La Biblia y la Salvación del Hombre

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“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. 2 Timoteo 3:16-17;

 Introducción ¿Cuál   es   la   importancia   de  la   Biblia   en    mi   vida?  Los principios, normas y reglamentos, por medio de  los  cuales  el  cristiano   debe  dejarse  gobernar  en todo aspecto  de  su  vida, se  encuentran  en  las    páginas   de este maravillosos libro,   la   Biblia, la Santa   Palabra  de   Dios.

Juan Montalvo, escritor y poeta ecuatoriano dijo: “Nunca he leído a Voltaire, o no lo leo dos veces; no por escrúpulos, por disgusto, pero la Biblia la sé de memoria”.

PROPÓSITO DE LA BIBLIA.  Habíamos mencionada la semana pasada algunos de  los propósitos de la Biblia, los mismos lo podríamos resumir en  estos tres:

Revelarnos el carácter moral de Dios,

Revelarnos el camino de Salvación y

Revelarnos el destino eterno de la humanidad.

El día de hoy queremos hacer énfasis en el  segundo utilizando las palabras del apóstol San Pablo en el libro de los Romanos 10:13;  “Porque todo aquel que invocare el nombre del  Señor, será salvo.”Romanos 10:13; En este  pasaje tenemos el camino de la salvación  delante de nosotros en una manera sencilla  “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”   Invocar el nombre de Dios, confiar en Dios, apelar a Dios y reconocer a Dios, esto es lo que salva al hombre. Quiero invitarlos en esta mañana a  analizar las  palabras del gran apóstol Pablo escritas en este pasaje.  Primero, la importancia de esta palabra. “Todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.” Todo aquel.


Dios expresa Su voluntad de manera muy clara y no entra en detalles, sino que sencillamente dice: “Todo aquel.” Eso incluye al hombre negro, y al cobrizo,  al amarillo y al blanco. Incluye al hombre rico. Eso incluye a toda clase de personas, a quienes no pertenezcan a ninguna clase, o a todas las clases juntas. “Todo aquel.” Eso me incluye a mí, estoy seguro; pero estoy igualmente convencido que te incluye a ti, a ti que estás sentado en esa banca  y que posiblemente no habías venido  antes;  cuando el Señor dice: “Todo aquel”, yo no puedo quedar fuera de ese círculo. Se trata de una gran red que envuelve  a todos los hombres en sus mallas. “Todo aquel.” Si yo invoco el nombre del Señor, si tú invocas el nombre del Señor, si el hombre que yace moribundo en su casa invoca el nombre del Señor, seremos salvos. ¡Cuán importante  es esa palabra “Todo aquel”!

A continuación tenemos una  palabra tan fácil de entender “Todo aquel que invocare el nombre del Señor.” Cualquiera puede invocar el nombre del Señor. Todo mundo entiende en qué consiste decir: “¡hola!” ¿Acaso no han usado ese saludo a menudo? Y si se han encontrado en zozobra y peligro, ¿no han gritado: “auxilio, auxilio, auxilio”?

Muy bien, quien puede clamar así, que llame a Dios, que invoque Su ayuda, que pida Su misericordia, que implore Su piedad. Quien lo haga creyendo, confiando que Dios le oirá, será salvo. Así que no nos encontramos ante una dificultad que requiera de un doctor en teología para explicarla; la verdad es expresada primordialmente en palabras: “Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Es algo muy evidente. ¡Dios cómo me gustaría que todos  pudieran verlo, y comenzaran a invocar el nombre del Señor mediante una ferviente oración!

Pero también tenemos  una palabra de seguridad: “Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” No hay ninguna duda al respeto, no dice. Posiblemente, si es que… dice claramente será  salvo,” tan ciertamente como hay un Dios. El Señor no ha cometido ningún error; Él no revocará Su declaración porque haya cambiado Su forma de pensar. “Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Como quisiéramos que muchos invoquen Su nombre hoy, y encuentren salvación inmediata, que les durará a lo largo de toda la vida y por toda la eternidad.

Surge por naturalidad la pregunta ¿salvo de qué?  Quisiera en esta mañana a la luz del conocimiento de la Biblia y de la naturaleza humana de la cual nos habla en abundancia las Sagradas Escrituras indicarles o mostrarles que el ser humano necesita ser salvo de las siguientes cosas:

1) DEL ERROR RELIGIOSO. Y conoceréis la verdad,  y la verdad os hará libres. Juan 8:32;   Entonces respondiendo Jesús,  les dijo: Erráis,  ignorando las Escrituras y el poder de Dios.   Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento,  sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Mateo  22:29-30:

2)   DE LOS FRACASOS EN EL MATRIMONIO. Por tanto,  dejará el hombre a su padre y a su madre,  y se unirá a su mujer,  y serán una sola carne. Génesis 2:24;     “Mas diréis:   ¿Por qué?  Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud,  contra la cual has sido desleal,  siendo ella tu compañera,  y la mujer de tu pacto.    ¿No hizo él uno,  habiendo  en él abundancia de espíritu?   ¿Y por qué uno?  Porque buscaba una descendencia para Dios.  Guardaos,  pues,  en vuestro espíritu,  y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.   Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio,  y al que cubre de iniquidad su vestido,  dijo Jehová de los ejércitos.  Guardaos,  pues,  en vuestro espíritu,  y no seáis desleales. Malaquías 2:14-16;

“El,  respondiendo,  les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio,  varón y hembra los hizo,   y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre,  y se unirá a su mujer,  y los dos serán una sola carne?   Así que no son ya más dos,  sino una sola carne;  por tanto,  lo que Dios juntó,  no lo separe el hombre”.  Mateo 19:4-6;

 3) DE LOS PELIGROS DE SU PROPIA NATURALEZA “Y manifiestas son las obras de la carne,  que son: adulterio,  fornicación,  inmundicia,  lascivia,   idolatría,  hechicerías,  enemistades,  pleitos,  celos,  iras,  contiendas,  disensiones,  herejías,    envidias,  homicidios,  borracheras,  orgías,  y cosas semejantes a estas;  acerca de las cuales os amonesto,  como ya os lo he dicho antes,  que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5; 19-21;

“Profesando ser sabios,  se hicieron necios,   y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,  de aves,  de cuadrúpedos y de reptiles.   Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia,  en las concupiscencias de sus corazones,  de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,   ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira,  honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador,  el cual es bendito por los siglos.  Amén.    Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas;  pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,   y de igual modo también los hombres,  dejando el uso natural de la mujer,  se encendieron en su lascivia unos con otros,  cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres,  y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.   Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios,  Dios los entregó a una mente reprobada,  para hacer cosas que no convienen;    estando atestados de toda injusticia,  fornicación,  perversidad,  avaricia,  maldad;  llenos de envidia,  homicidios,  contiendas,  engaños y malignidades; murmuradores,  detractores,  aborrecedores de Dios,  injuriosos,  soberbios,  altivos,  inventores de males,  desobedientes a los padres,  necios,  desleales,  sin afecto natural,  implacables,  sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios,  que los que practican tales cosas son dignos de muerte,  no sólo las hacen,  sino que también se complacen con los que las practican” . Romanos 1:22-32;

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,  que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.” (2 Timoteo 3:1-5).

4) DE LAS TRAMPAS DE SATANÁS   “El te librará del lazo del cazador” Salmo 91:3;

“porque las armas de nuestra milicia no son carnales,  sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 2Co 10:5  derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,  y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”  2 Corintios 10:4-5;

 5) DE LA CONDENACIÓN DEL INFIERNO. “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él,  de delante del cual huyeron la tierra y el cielo,  y ningún lugar se encontró para ellos.    Y vi a los muertos,  grandes y pequeños,  de pie ante Dios;  y los libros fueron abiertos,  y otro libro fue abierto,  el cual es el libro de la vida;  y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros,  según sus obras.   Y el mar entregó los muertos que había en él;  y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos;  y fueron juzgados cada uno según sus obras.   Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.  Esta es la muerte segunda.   Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.

Apocalipsis 20:11-15;

LA BIBLIA “Este libro revela la mente de Dios, el estado moral y espiritual del hombre, el camino de salvación, el castigo del pecador no redimido y la bienaventuranza del creyente. Sus doctrinas son santas, sus preceptos obligatorios, sus historias verdaderas y sus decisiones inmutables. Léelo para ser sabio, créelo para estar seguro, practícalo para ser santo. Es luz que dirige, pan que sostiene y consuelo que alegra. Es mapa del viajero, báculo del peregrino, brújula del navegante, espada del soldado y la carta magna del cristiano. En la Biblia está el paraíso restaurado, el cielo abierto y las puertas del infierno descubiertas. Cristo es su gran tema, nuestra salvación su buen propósito y la gloria de Dios su meta. Debe ocupar la mente, gobernar el corazón y guiar los pies.  Léelo con lentitud, con frecuencia y con oración. Es mina de prosperidad, un paraíso de gloria y un río de placer. Nos es dado en esta vida, será abierto en el juicio y será recordado eternamente. Trata del deber más grande, recompensará la labor más excelente y condenará a todo aquél que juega con su sagrado contenido. –autor no conocido.

“En cierta ocasión  un matrimonio  llegó a tener una Biblia. Ninguno de los dos esposos la había conocido antes. El marido empezó a leerla en su hogar.

Unos días después se dirigió a su esposa y le dijo: “Amada, si este libro es verdad, estamos equivocados”. Continuó la lectura de la Biblia y al cabo de unos días más habló nuevamente a su esposa en estos términos: “Si este libro es la verdad, estamos perdidos.” Con más avidez que nunca prosiguió estudiando el libro hasta que, una noche, exclamó: “Amada esposa, si este libro es la verdad, ¡podemos ser salvos!”.

Conclusión. Usted puede  ser salvo, usted debe ser salvo. ¿Cómo? aceptando ahora mismo a Jesucristo  como su Señor y Salvador  “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor,  y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,  serás salvo.   Porque con el corazón se cree para justicia,  pero con la boca se confiesa para salvación.   Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere,  no será avergonzado. Romanos 10: 9 -11;

El  Lcdo. Jhonny H. Quinde Ávila  es  el actual pastor de la Primera Iglesia Bautista de la ciudad de Milagro – Guayas Ecuador.  www.facebook.com/primera.bautistademilagro