/Importancia de la educación cristiana 1


Importancia de la educación cristiana 1

LA EDUCACIÓN CRISTIANA NOS:

DA UNA RESPUESTA DEL ORIGEN Y PROPÓSITO DEL HOMBRE EN LA CREACIÓN. Salmo 8:3-8;

¿POR QUÉ TENGO QUE IR A LA IGLESIA? Un asiduo asistente a la Iglesia le escribió al editor de un periódico quejándose que no tenía sentido ir a la Iglesia todos los domingos. “He ido durante 30 años”, escribía, “y durante ese tiempo habré escuchado como 3.000 sermones. Pero juro por mi vida que no recuerdo ni  uno sólo de ellos. Por eso pienso que estoy perdiendo mi tiempo, y los pastores también dando sermones”. Así empezó una controversia en la columna de “Cartas al Editor”, para deleite del mismo editor, la misma que continuó por varias semanas hasta que alguien escribió lo siguiente:Ya llevo casado 30 años. Durante todo ese tiempo mi esposa debe haber preparado 32.000 comidas, y juro por mi vida que no me acuerdo de ni un solo menú. Pero sí sé esto: Todas me alimentaron y me dieron la fuerza que necesitaba para hacer mi trabajo. Si mi esposa no me las hubiera preparado, estaría físicamente muerto el día de hoy. ¡De la misma manera, si no hubiese ido a la Iglesia para alimentarme, estaría espiritualmente muerto en la actualidad!”.

Bienvenidos. Hoy iniciamos una serie de cuatro enseñanzas que nació de la preocupación de la dirección de la Escuela Dominical y sus maestros. Buscamos motivar tanto a padres como a los niños sobre la importancia de la educación cristiana y lograr una mayor participación en las clases de la misma. Todas las clases estarán tratando los mismos temas que se verán reforzados con la predicación pastoral en culto principal. Una vez más bienvenidos.

Todos estamos de acuerdo que ustedes como padres, se levantan temprano para preparar el desayuno a sus niños todos los días y que lleguen a tiempo a clase a la escuela y colegios porque el atraso a la larga les afecta en la calificación. Aproximadamente 12 años y en otros más realizan este trabajo que es muy importante porque sus hijos se están preparando para la vida terrenal, tener una preparación académica, una carrera profesional. Pero cuando se trata de la iglesia el día domingo, el único día donde sus niños reciben formación cristiana, no le dan la misma importancia y bajo el pretexto “es el único día para dormir un poco más, para que ellos descansen” etc. Llegan atrasados, algunos al terminar la clase. En nuestra iglesia la clase comienza a las 09 horas. Si usted no le está dando la debida importancia a este tiempo de una hora a la semana, déjeme decirle que le está fallando a Dios, a usted mismo, y sobre todo a sus hijos. Los prepara para la vida terrenal, pero para la más importante, para la vida eterna, no lo hace. Grave error.

Los jóvenes creyentes en nuestros días no tiene mayor convicción y ante las enseñanzas secularizada, fácilmente terminan abandonando la fe en el colegio o en la universidad. Por ello es necesario que aprovechemos la clase de la Escuela Bíblica Dominical. Trataré de presentar algunas razones o argumentos de la importancia de la educación cristiana en la iglesia. Estas mantendrán a nuestros jóvenes creyentes y cada uno de ustedes con los conocimientos necesarios, para fortalecer su fe, mantener sus convicciones durante sus estudios seculares y en la vida con los beneficios que todos cocemos de llevar una vida temerosa delante de Dios.

El día hoy veremos que

LA EDUCACIÓN CRISTIANA NOS:

DA UNA RESPUESTA DEL ORIGEN Y PROPÓSITO DEL HOMBRE EN LA CREACIÓN. Salmo 8:3-8;

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? 5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Hay más de seis billones de personas en el planeta Tierra, y solamente unos pocos de ellos saben por qué existen. Esta triste realidad nos deja ver que en el corazón del hombre hay preguntas que todavía siguen siendo para algunos las más grandes interrogantes del porque de la existencia humana.

· ¿Quién es el hombre?

· ¿Por qué fue creado?

· ¿Por qué fue puesto en este planeta?

· ¿Qué es lo que debe hacer?

· ¿De dónde vino?

· ¿Qué puede hacer?

· ¿Hacia dónde se dirige?

El hombre quiere saber siempre las respuestas a estas preguntas. ¿Son los humanos un simple eslabón en alguna cadena evolutiva, como proclaman los teólogos proevolucionistas? ¿Somos meramente primates sofisticados, actuando en el drama de la supervivencia del mejor? ¿Somos sencillamente un accidente insólito de algún contratiempo cósmico, como el big-bang, del cual hemos emergido, o hemos brotado del lodo de alguna clase de sopa cósmica como seres conscientes con un magnífico razonamiento hasta llegar hacia lo que hemos evolucionado hoy?

Creo imposible que alguien pudiera creer una teoría así. Esta proposición teórica irrazonable, improbable, sin manera de comprobarse no tiene fundamento y profana la verdad del origen del hombre. Diluye y disminuye su propósito glorioso.

EL HOMBRE COMO UN SER CREADO. Habiéndose descubierto en el medio de un universo maravilloso y siendo del más alto orden de las criaturas físicas, el hombre, naturalmente, buscaría la forma de entender su propio origen tanto como el origen de todas las cosas existentes. Dado que la Naturaleza no revela la creación del hombre y la tradición no sería una fuente digna de confianza en la información, es razonable esperar que Dios revelara los hechos esenciales acerca de la creación del hombre en la Biblia. En los primeros capítulos del Génesis la creación del hombre se enseña claramente en la Escritura.

El hombre es el acto de coronación de un Creador intencional. Existe como corregente de Dios en un mundo creado para él. Al examinar a la humanidad, descubriremos la belleza y el misterio del propósito de Dios para toda la creación. Parece ser que el fin de todas las cosas será descubierto en el comienzo de todas las cosas.

Dios existe antes de todo lo creado. La palabra Dios significa o describe alguien que existe por sí mismo y que es autosuficiente, y describe a un Ser que no precisó de nada ni de nadie para existir.

Uno de los puntos de vista más comunes que se han levantado en contradicción con la doctrina de la creación del hombre revelada en la Biblia es la teoría de la evolución. Esta teoría enseña que de alguna manera llegó a la existencia siendo una célula viviente y de esta célula viviente el hombre evolucionó por un proceso de selección natural. La evolución intenta explicar todas las complicadas formas de vida en este mundo por este proceso natural. Sin embargo la Biblia declara enfáticamente: 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Gn. 1:21, 24-25

En contraste con los animales, el hombre fue hecho a la imagen y semejanza de Dios. 26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Gn. 1:26-27;

El Mundo fue creado para el Hombre. El Talmud nos da un excelente ejemplo. Una vez un rey construyó un espléndido palacio, lo decoró bellamente y lo abasteció con la mejor comida y bebida. Cuando todo estuvo terminado invitó a sus huéspedes, diciéndoles, “Si no hay huéspedes, entonces ¿qué deleite tiene el rey con todas estas cosas buenas que ha preparado?”. Es por esto que Dios creó al hombre al final de la creación, de manera que todo el mundo estuviera preparado para recibir al invitado especial. Después de que todo hubo sido preparado, el huésped -el hombre- fue traído al mundo.

Nos preguntamos ¿por qué es que Dios considera al hombre como algo especial? Después de todo, El reina sobre todo el universo, con un diámetro de miles de millones de años luz, el cual contiene cientos de miles de millones de galaxias y trillones de soles. ¿Cómo puede tal Dios preocuparse por el hombre? ¿Cómo puede colocar su meta para la creación en una simple partícula de polvo cósmico, a la que llamamos nuestro planeta tierra?

Esta cuestión la planteó por primera vez el Salmista. Pudo haber sido en una noche clara, cuando contemplaba el firmamento y vio como éste se iluminaba con un sinnúmero de estrellas, dándose cuenta de qué tan pequeño era realmente el mundo. Entonces irrumpió en el siguiente canto (Salmo 8:3-8):

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? 5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Sabemos que Dios existe independientemente de la dimensión del espacio; por lo tanto, no es difícil imaginar que el tamaño de algo, en sí es de poca importancia para El. Sin embargo, también sabemos que el hombre, y su cerebro en especial, está entre las cosas más complejas de todo el universo, y es infinitamente más complejo que la galaxia más grande. El cerebro del niño más pequeño es muchísimo más maravilloso que todas las estrellas visibles. No es de extrañarse pues, que el Salmista introduzca esta cuestión con la observación (8:3), “De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza”. El firmamento y las estrellas pueden inspirar un miedo reverente a Dios, pero una simple palabra articulada por un niño es inmensamente más maravillosa.

EL PROPÓSITO DEL HOMBRE EN LA CREACION. “El que no ama,  no ha conocido a Dios;  porque Dios es amor”. 1Jn 4:8; Al comprender la naturaleza de Dios que, “Dios es amor” nos da una luz para poder comprender el hecho que Dios quiso crear a la humanidad  porque su naturaleza de amor es que tiene que darse y compartirse. De ser así entonces la misma naturaleza de Dios sería desear compartir su gobierno y su reinado. Esencialmente, el amor es completo cuando se da y se comparte.

Esta naturaleza de amor de Dios es la que lo motiva a crear al hombre para compartir el gobierno de su Reino. En otras palabras el hombre fue creado para gobernar y liderar; este es el mensaje que Jesús dijo cuándo describió la era del Reino y la provisión para el hombre, su indicación fue que este Reino le pertenecía al hombre antes de que la tierra fuera creada. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid,  benditos de mi Padre,  heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Mat 25:34;

El hombre fue creado para ejercer poder y fue diseñado para manejarlo.  Génesis 1:26-27: y dijo: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar,  y sobre las aves del cielo;  sobre los animales domésticos,  sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles  que se arrastran por el suelo. “Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios.  Hombre y mujer los creó, Génesis 1:26-27;

Conclusión. La educación cristiana en la Iglesia debe llevarnos a todos como creyentes en la verdad revelada por Dios en su Santa Palabra que “el verdadero concepto de la creación es que Dios creó el mundo de la nada, Génesis 1:1; no se hace mención de ninguna existencia previa. Como se presenta en Génesis, el hombre es la máxima obra de Dios en la creación, se declara que toda la creación tuvo lugar en seis días. El propósito de la Creación del hombre es que este disfrutara del compañerismo de su Creador, que gobernara y liderara la creación de Dios”. Estas verdades espirituales basadas en la Santa Biblia, son enseñadas en la Escuela Dominical a los niños de todas las edades y a los adultos, por las mismas sabemos que el ser humano no estará satisfecho en su vida hasta que no adore a su Creador y tenga compañerismo con él disfrutando de su amor. Amén.

Pastor Jhonny Quinde Ávila – Tema adaptado.

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